Por Rubén Quilapi.
A las puertas del final del gobierno de la primera mujer Presidenta en la historia de Chile, nos enorgullecemos como socialistas por el amplio apoyo que la ciudadanía le otorga a Michelle Bachelet, especialmente pensando en las condiciones que la llevaron a ser la candidata a la presidencia de uno de los países más machistas de Latinoamérica y en donde la Concertación ya tenía una serie de eternos candidatos dispuestos para acceder al poder. Bachelet, claramente no estaba en los planes de las cúpulas políticas para la presidencia de Nación y al parecer tampoco estaba en sus propios planes la primera magistratura.
Fue la propia gente, la que vio en ella a una servidora pública con entrega, con empatía y sobretodo con una gran capacidad para superar la adversidad y enfrentar los hechos más difíciles de su vida y de la historia reciente de este país.
Su inquebrantable espíritu de esfuerzo y dedicación a las tareas que debió enfrentar, le permitió salir airosa de las situaciones más complicadas, ya sea como ministra de Salud o en la cartera de Defensa .
La misma fortaleza debió utilizar luego, apenas pasada la celebración, para enfrentar en su gobierno las criticas de aquellos que no se convencían de que una mujer dirigiese los destinos de este país.
La Presidenta Bachelet, fue descalificada perversamente por la derecha, por aquellos mismos que ahora hacen lo impensado para intentar traspasarse el inmenso afecto y apoyo popular hacia su candidatura y se autoproclaman continuistas de su política social, que favorece especialmente a las mujeres, a los hijos de los trabajadores y a los adultos mayores.
Que duda cabe, Bachelet ha dignificado la política y ha develado lo más profundo del socialismo chileno. Estamos en presencia de una gran mujer, una destacada profesional, una gran Presidenta, que nos enseña que para quedar grabado en los corazones de los chilenos, se debe tener convicción, fortaleza y sobre todo palabra de mujer.
Te damos las gracias por tu ejemplo de vida y vocación pública.
Necesitamos más líderes como tú.













