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EVOLUCIÓN DEL CAMPESINADO CHILENO EN LA COMARCA NAHUELBUTENSE

admin el 27-07-2020, visto 72 veces 0
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En esta "Comarca Nahuelbutense" no existían las divisiones administrativas de hoy, sino que los espacios eran ocupados y marcados por las corrientosas aguas de ríos importantes como el Bio Bio, Carampangue, Trongol y Paicavi por la ladera oeste o por el Purén, Picoiquen, Nicodahue, Vergara por la ladera Este; en la línea general Este: Nacimiento , Renaico , Angol , Los Sauces; por el Sur Guadaba , Puren ,Contulmo , Cañete; por el Oeste Tres Pinos , Los Alamos , Curanilahue y Norte Colcura , villorrio Santa Juana, Nacimiento.

Los primeros campesinos que habitaron zonas despobladas de la alta cordillera de Nahuelbuta (terrenos baldíos) lejos de centros poblados que se fueron creando en torno a los antiguos "Fuertes" levantados por Españoles, ocupados y defendido luego por las fuerzas militares del Coronel de Ejército don Cornelio Saavedra, fueron baqueanos que a fuerza de hacha y pulmón, violaron la virginidad de una naturaleza indómita, lugar donde aún se conservan vestigios de una foresta inigualable (corrían los primeros días de la segunda cincuentena del siglo XIX) .

Aquí están las importantes épocas de los primeros núcleos de mestizos transformando lo agrario de la estructura "hacienda", republicana, en la mecanización de labores importantes como la siembra y cosecha de trigo o la deforestación del hacha y herramientas metálicas (sierra ,corvina, etc).

Eran aquellos tiempos en que las "haciendas" representaban a la gran empresa de hoy, donde el trabajador de campo fue la espina dorsal del orden social y sostén laboral de grandes extensiones de terrenos cuyos dueños, a fuerza de látigo hacían producir la tierra, constituyendo el pilar fundamental del mundo subdesarrollado, pasando a formar parte luego, de sociedades más amplias y complejas.

Para entender el devenir campesino chileno, primero tenemos que distinguir "diferencias" con primitivos labradores de granjas de otros países que viven en comunidades y granjas. No, estamos hablando de labradores y ganaderos a la vez; es decir, vivieron en extensos campos muy alejado de los valles y planicies, sin deslindes precisos, con explotación multiproductiva donde recogen sus cosechas y crían bovinos, ovinos, caprinos, porcinos o las aves en variadas especies. Estamos hablando del campesino, no del hacendado que vive en gran mansión rodeadas de parques para paseos familiares (Ej. en ciudad de Lota Parque Cousiño), levanta grandes bodegas para guardar productos y herramientas primero y luego maquinarias y sostificados enseres traídos desde el extranjero.

El campesino de ayer, no operó como empresa en el sentido económico de hoy. Imprime un desarrollo a su casa y bienes, pero no en el sentido de "negocio", sino viviendo dispersos en amplias extensiones de terreno y practicando intercambios económicos y rituales en las relaciones con sus vecindarios. Este intercambio tiene la finalidad de disminuir las obligaciones de afinidad, donde el control de la producción es descentralizado, local y familiar, lo que implica relaciones económicas de coerción y muchas veces de explotación o relaciones de dependencia y señoríos. Incide en ello también la falta de incentivos con la una gran cantidad de bienes existente en un fino mercado francés, inglés o español, intercambiando trabajo por artículos y servicios de otro que culturalmente se define como "equivalente".

En el transcurso de la evolución natural, sistemas tan simple como el expuesto han sido reemplazado hoy por otros en los cuales el control de producción incluyendo el trabajo humano, pasa por las manos de los productores primarios a las de grupos que no cargan con el proceso de producción propiamente dicho, sino que asumen funciones especiales de administración y ejecución, fundados en el uso de la fuerza. Hoy lejos está el intercambio y equivalente entre un campesino y otro, tarea que asumen los centros de distribución. Así, el excedente transferido al hacendado dominante que lo emplea para asegurar su propio nivel de vida, distribuyendo el remanente a grupos sociales no labradores de la tierra, ejerciendo el intercambio por otros bienes y servicios.

No se puede omitir en cualquier exposición de pensamiento campesino, el aporte que ha tenido para la construcción del Estado de Chile. Fue este "hombre de la Tierra" que dejo un día el hacha y picana para acompañar los sueños de una Patria Libre y montado en cabalgadura o a pie sobre sus chalas u ojotas, marcho tras el tambor y clarín hasta el infinito, y allí, donde quiera que fuera necesario, dejó su sangre y su cuerpo.

Pasaron los años, los siglos y hoy recordamos a hombres señeros que con esfuerzo tesonero y arduo trabajo dejaron el camino limpio para que nuevas generaciones prosiguieran construyendo y Chile mejor. Allí están los nombres de cada uno, esculpidos en la tierra y en lo profundo del "Imaginario Social", hombres de campo como Cornelio Medina y Juana Benavente, Sixto Cuevas y Julia Martínez, Salomé Medina Benavente (Juez de Campo) y Justa Leal Fernández, Rosario Fernández, Domingo Cifuentes Rivera, Nicolás Fernández, Alejandro Cuevas Martínez, por mencionar sólo algunos ejemplos, que ya partieron a cultivar sobre nubes y los, que aún continúan con harado y a azadón en mano cultivando su tierra, como Don Daniel Sáez Núñez, Doña Carmela Novoa, don Omar Navarrete cultivando su viña, Don Elíseo Burdeles, La Cooperativa de mujeres productoras de Merquen, Cordillera de Nahuel buta, los Trilladores de Lomas DEL Toro, por mencionar algunos de los muchos que aún continúan en este maravilloso oficio.

La transformación, llegó con la maquina trilladora inventada en 1876 por Andrew Meickle (1719 – 1811), o por máquinas para destilar los vinos de grandes viñas; el arado de madera (llamado chancho) fue cambiado por el fierro y luego por el mecanizado en tractor, la carreta por la camioneta y así sucesivamente; con el progreso nacional y el alumbrado eléctrico llegó el Tv que lo transformó todo y que nos ligó a culturas foráneas que nos hicieron perder el justo equilibrio.

Ha sido un largo recorrido entre el ayer y hoy, las transformaciones de una agricultura de subsistencia agraria, pasando por una mecanizada e industrial y donde hoy con "resistencia" se avanza en nuevos horizontes y avances tecnológicos de última generación (o degeneración) hacia la transformación genética de una comunidad alimentaría, donde los transgénico nos acosan permanentemente.

No existe una manera fácil… no importa cuán talentosa/o seas, ese talento tarde o temprano fallará si no lo cultivas y desarrollas, sino lo estudias y trabajas, si no te dedicas a ser más humano y mejor ser viviente cada día.

Hoy son días difíciles en el contexto actual y el campesino enfrenta múltiples problemas con las Políticas de Libre Mercado y los Tratados de Libre Comercio o la invasión del mundo cultural urbano; una competencia desleal pesa bajo sus hombros y los cambios de la naturaleza producidos por la destrucción del hombre, ponen en riesgo su existencia y la producción campesina, lo que conlleva a la muerte de la alimentación nacional.

Campesino somos todos, Somos los custodios de un patrimonio social - Cultural.

Maria Alejandra Cuevas Kritzner

Presidenta

Corazón Cordillerano Malleco