Inicio Noticias Categoría Misceláneas

SENDA ARAUCANÍA REALIZÓ 887 ALCOTEST AUMENTANDO EN 42% LA APLICACIÓN DE CONTROLES PREVENTIVOS

Admin el 22-09-2016, visto 58 veces 0
Article Image

 

 

Intensa fue la campaña de prevención que el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol, SENDA, realizó entre el 15 y el 19 de septiembre, como parte del reforzamiento de Fiestas Patrias, acciones que se centraron en la intensificación de los controles cero alcohol y actividades de sensibilización a evitar el consumo excesivo de alcohol en la conducción.

Los operativos cero alcohol se centraron en las 2 provincias, acciones en las que se contó con el apoyo de  Carabineros de Chile.  “Estos controles permiten que la comunidad entienda la necesidad de que no se beba mientras se conduce. Aplicamos el alcotest  y efectuamos - en los casos positivos -  las alcoholemias in situ,  en nuestra ambulancia, examen que es realizado por personal médico de SENDA. De este modo ponemos en marcha este programa  como una estrategia de prevención del consumo abusivo de alcohol, que busca aumentar la percepción de riesgo en relación a las consecuencias y daños socio-sanitarios del consumo de alcohol”, dijo Stefany Acuña, Directora Regional de SENDA quien supervisó personalmente  operativos realizados tanto en Cautín como Malleco.

Sin embargo y a pesar de todos los esfuerzos realizados por las autoridades y los servicios competentes, la región de La Araucanía fue la segunda del país en arrojar la mayor cantidad de detenciones por conducir en estado de ebriedad, llegando a 52 personas.

Al respecto, la Directora Regional de SENDA lamentó este triste récord recalcando que SENDA continuará intensificando su labor preventiva y disuasiva, mediante controles cero alcohol, trabajo que se realiza de manera permanente. “Realizamos 887 controles este año, y gracias a este reforzamiento pudimos detectar a 12 personas bebidas, de las cuales 9 fueron conductores bajo la influencia del alcohol y 3 por conducir en estado ebriedad, además de reportar a 15 personas conduciendo en estado deficiente. Si comparamos al año 2015, tuvimos un aumento de 42% en los controles cero alcohol, mostrándose una baja en la realización de alcoholemias de alrededor de un 20% y sacando de circulación a un número importante de conductores que eran un riesgo inminente para la comunidad”, informó Stefany Acuña, al finalizar el plan de contingencia por las celebraciones de fiestas patrias.

Para la Directora Regional de SENDA es importante que la comunidad tome conciencia no sólo respecto a las lamentables cifras que se exhiben sobre accidentes y pérdidas de vidas humanas, sino al tema de fondo que es el consumo excesivo de alcohol, especialmente en La Araucanía, el que sigue siendo uno de los más altos del país, y además que está asociado a una cultura regional que valida el consumo excesivo.

Debe haber un cambio cultural

“Tenemos un patrón de consumo de alto riesgo y en esto influye el contexto en el cual nos desenvolvemos, al observar que a veces es el mismo grupo de amigos que fomenta el consumo. También vemos que aquellas personas abstemias o que tienen un consumo moderado de alcohol, son incitados a consumir, lo cual genera un clima que no facilita que esas personas – que no beben periódicamente por decisiones personales, por problemas de salud u otra causa - beban. El llamado que hemos hecho es a que los ciudadanos deben tener conciencia que el alcohol es una droga licita, que es de fácil acceso pero que es una droga que puede ocasionar dependencia física y psicológica, en el organismo especialmente perjuicios en el aparato digestivo, a largo plazo”, explica la autoridad.

En el ámbito social, Stefany Acuña recuerda los innumerables problemas que genera el exceso de alcohol. “Vemos que el alcohol genera otros problemas sociales como accidentes de tránsito, atropellos, riñas en espacios públicos, violencia intrafamiliar, en donde nos preguntamos qué sucede en aquellos hogares en estos fines de semana largo con los episodios de VIF; debemos tomar peso de lo que significa el consumo de alcohol que está muy arraigado al interior de la familia, ya sea por escape de situaciones personales, problemas familiares, o asociado a conductas de insatisfacción que terminan decantando en violencia entre la pareja o hacia los hijos”.

Bajo la misma perspectiva, Stefany Acuña destacó la colaboración de todas las instituciones que participaron en el plan de contingencia por Fiestas Patrias haciendo labor preventiva y recalcando los riesgos de conducir bajo los efectos del alcohol “en donde se explicaron los detalles de la Ley de Tolerancia Cero y la Ley Emilia que han colaborado para bajar la tasa de accidentabilidad. También pusimos en el tapete los otros factores que influyen en el consumo, como las cifras asociadas al  género masculino, a  la regulación estricta de venta de alcohol a menores de edad, dado que si bien la ley considera que no se debe vender a menores de edad, igual tienen acceso a alcohol, ya sea porque se les vende en forma clandestina o porque adultos se prestan para comprar. Como SENDA hemos hecho llamados permanentes a regular las patentes de alcohol asociados a las botillerías, a regular el marketing que muestra el consumo como algo normalizado socialmente. Hemos llamado a las familias a tener un papel intensamente preventivo en la formación de sus hijos para que estén atentos cuando sus hijos beban. Y hemos dicho que el consumo de alcohol debe estar restringido para los adultos porque debe moderarse el consumo, así como hemos sido enfáticos en señalar que la conducción responsable no debe estar asociada al alcohol”.

Finalmente Stefany Acuña hizo un llamado al cambio cultural de las familias chilenas que para SENDA debe partir desde la infancia. Nosotros estamos  trabajando en prevención en los colegios y también previniendo el consumo de alcohol en el ámbito laboral. Pero en el segmento adulto vemos que hay una dificultad para abordar el consumo, hay poca disposición a hablar y generar este cambio. Necesitamos que entre todos entendamos que beber no debe ser sinónimo de pasarlo bien. Es posible disfrutar sin consumir y que también es necesario respetar a quien ha decidido no beber”.